NUESTRA INSTITUCION

Un poco de historia


Es una asociación civil sin fines de lucro integrada por artistas intérpretes y ejecutantes de obras musicales y literarias que tengan residencia en la República Oriental del Uruguay. Dentro de sus fines principales podemos señalar la defensa de los derechos morales y la gestión de los derechos patrimoniales de sus afiliados y representados tanto en el país como en el extranjero. Está facultada para realizar contratos de representación; con sociedades extranjeras de gestión de derechos y formar parte de las federaciones y asociaciones supranacionales. Dentro de sus facultades se encuentra el ejercicio de los derechos consagrados en la legislación nacional, la Convención Roma, y el Nuevo Instrumento para los derechos de los artistas intérpretes y obligaciones emergentes de los ADPIC.

1937


Uruguay aprueba su nueva ley de protección a los derechos intelectuales, denominada Ley de Derechos de Autor, No 9739, de fecha 17 de diciembre de 1937. No era la primera vez que un texto legal protegía los derechos intelectuales. El Código Civil de 1887, aprobado por la ley No 919; la ley del 15 de Marzo de 1912 y el propio texto constitucional eran sus más inmediatos antecedentes. Todo ello, sin perjuicio de tratados internacionales y leyes nacionales sobre aspectos parciales comenzando por la ley de imprenta del 3 de junio 1829. Internacionalmente, su modelo más reciente era la ley argentina No 11723 del 26 de setiembre de 1933, con la cual sin embargo, tenía significativas diferencias. El artículo 7 de la ley No 9739 enumera quienes son los titulares de los derechos de autor. En su literal d) dice textualmente: "El intérprete de una obra literaria o musical sobre su interpretación". En sus artículos 36 a 39 regula específicamente ciertos aspectos de este derecho consagrado en el artículo 7.

1951


La República Oriental del Uruguay gozaba de un momento muy especial en su historia. En pleno desarrollo de su democracia, coincide un desarrollo económico como hacía muchos años que el país no vivía. Sin duda, hechos externos, una política económica para ese entonces popular y exitosa, aseguraba una economía firme. Culturalmente el país era centro de desarrollo poco antes conocido, lo cual traía en el campo musical la presencia y el éxito de artistas vernáculos y extranjeros. época de éxitos de ritmos rioplatenses, de expresiones caribeñas y del jazz, las fonoplateas de muchas radioemisoras de la capital y del interior eran junto con hoteles, como el Carrasco y el San Rafael, teatros como el Solís y Artigas, escenarios como el Tajamar o los espectáculos carnavalescos, oportunidad para que brillantes artistas actuaran en vivo.
Esta bonanza y el éxito de los artistas comenzó a provocar, aún con medios que hoy parecen rudimentarios, la competencia con la actuación en vivo, poniéndola en riesgo. El disco de 78 revoluciones, a un costo accesible para el poder adquisitivo de la población, advirtió el peligro. Un grupo de destacados artistas nacionales fundan así la Sociedad Uruguaya de Intérpretes el 19 de Mayo de 1951. Su primer Consejo Directivo lo integraron: Pintín Castellanos, como Presidente, Romeo Gavioli, como tesorero, Jesús Garrido, Alberto Britos y Segundo Fernández, como secretario.

1985

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Treinta y cuatro años habían transcurrido desde la formación de SUDEI. Durante ese tiempo y en un Uruguay que ya no era el de los años cincuenta, habiendo incluso llegado a la crisis institucional, SUDEI fue desarrollándose. Desde su sello propio para fijaciones sonoras, a contratos con editoras de discos (hoy productores de fonogramas), acuerdo con la Asociación General de Autores del Uruguay para la cobranza conjunta de los dos titulares de la ley, el autor y el intérprete, acuerdo de representación con la Asociación Argentina de Intérpretes, enfrentamiento con empresas extranjeras como COMAR, fundada y utilizada por los Directores de Orquestas para cobrar a su beneficio los derechos intelectuales de sus derechos de ejecución. Culmina el comienzo de la década de los ochenta con sus hechos significativos. En lo nacional un acuerdo con la Asociación General de Autores del Uruguay y con la Cámara Uruguaya del Disco, de reciente formación, para crear un único organismo de cobranza respaldada por la Comisión Administradora del Convenio Tripartito entre las tres instituciones. Ello fue un impulso decisivo en la recaudación de los Derechos Intelectuales que correspondían a los artistas intérpretes. SUDEI, por su parte se reservó determinar las formas de distribución. Asimismo, se integra por SUDEI, el Consejo de Derechos de Autor.
En el plano exterior, en la ciudad de Brasilia, con reuniones preparatorias en la sede de AADI Buenos Aires, se funda la FLAIE (Federación Latinoamericana de Artistas Intérpretes y Ejecutantes), reuniendo a las pocas, pero eficaces, sociedades de gestión de los derechos intelectuales de los artistas intérpretes y ejecutantes existentes en América Latina. SUDEI fue fundadora de la FLAIE. La finalidad esencial era lograr la ratificación por nuestros países de la Convención de Roma y luchar por su modificación ante la pobre protección que la misma ofrecía.

1991


También aquí podemos señalar dos vertientes. En la nacional a través de la Comisión Tripartita se amplía el espectro de usuarios a los cuales se cobra derechos y se acuerdan nuevos contratos con la Asociación Nacional de Broadcasters del Uruguay, mejorando paulatinamente el pago de dichos grandes usuarios, aunque quedando muy alejados de los estándares internacionales. En el plano internacional, la FLAIE es ampliada y transformada en la Federación Latinoamericana de Artistas Intérpretes Ejecutantes (FILAIE) con la incorporación de España y Portugal y como en cascada, la mayoría de las asociaciones de intérpretes y ejecutantes de Latinoamérica. FILAIE adquiere el reconocimiento de Organismo No Gubernamental por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, ejerciendo en nombre sus asociaciones afiliadas, la defensa de los derechos de los artistas intérpretes.

1998


Actualmente SUDEI se encuentra en plena expansión. Con cerca de TRES MIL artistas intérpretes musicales y actorales, es la más numerosa en relación a la población uruguaya. Se suscribieron múltiples contratos de reciprocidad con países ajenos a la FILAIE y hoy es reconocida mundialmente.
Ha adquirido una nueva Sede Social, en una finca elegante y de estilo, en la cual ha instalado un estudio de grabación de última generación para servicio de los asociados.
Como integrante del Consejo de Derechos de Autor ha participado en la redacción de un nuevo texto para la ley de Derechos Intelectuales Se trata de un proyecto que actualiza la legislación vigente producto de múltiples transacciones entre los sectores interesados.
En el campo internacional, se apoyará el nuevo tratado de la OMPI sobre protección de los intérpretes en el audiovisual, hoy internacionalmente desamparado, aunque por normas solidarias, SUDEI distribuye entre los actores sus legítimos derechos.
Si esta es, escuetamente, parte de la historia, el libro que pretendemos prologar es parte de la vida real. Los intérpretes que así lo quisieron están entre ":quién es quién", que supone un esfuerzo administrativo y económico, pero que pretende poner, en esta primera edición, en la vidriera a nuestros artistas, como lo están en la página WEB de Internet.

Por nuestros socios, el esfuerzo vale la pena. Montevideo, marzo de 1998. Dr. Carlos Varela Rodríguez